Servicio de “Va y Ven” corrige su modelo financiero
Mantener un sistema de transporte moderno cuesta, pero pagar por rutas que no se recorren cuesta aún más. La decisión de revisar los contratos del Va y Ven e Ie-Tram pone sobre la mesa una discusión necesaria: ¿hasta qué punto el presupuesto público debe subsidiar vicios operativos heredados?
La nueva postura oficial plantea una regla básica: “kilómetro recorrido, kilómetro pagado”. Si bien garantizar 762 unidades activas le da tranquilidad al usuario que depende del autobús día con día, el verdadero pulso estará en la capacidad de la autoridad para apretar las tuercas a las empresas privadas sin que eso afecte la frecuencia ni la calidad del servicio en Mérida, Valladolid y Tizimín.
El transporte público no debe ser un cheque en blanco, pero tampoco un dolor de cabeza para la gente.
